Acerca de

PLATAFORMA  A es un colectivo de personas profesionales dedicadas al sector del arte y la cultura: artistas, gestoras culturales, historiadoras, críticas, comisarias de exposiciones, etc., que nace en el País Vasco ante la necesidad de realizar acciones y estrategias que reivindiquen la igualdad de derechos de las mujeres, amparadas por las Leyes de Igualdad frente a la sistemática invisibilidad y discriminación sexista en el sistema del arte y la cultura.

PLATAFORMA  A inicia su andadura en 2011 con la colaboración de otras personas y asociaciones preocupadas por la igualdad como MAV (Mujeres en las Artes Visuales) y trabaja en red desde este blog: https://aplataformablog.wordpress.com y del sitio http://www.wiki-historias.org

PLATAFORMA  A está abierta a todas aquellas personas interesadas en la construcción colectiva de la historia, desde un punto de vista  feminista y de género.

En PLATAFORMA A buscamos que los museos y equipamientos culturales comprendan que el pasado y presente no sólo es masculino y pedimos que visibilicen y saquen  las obras de las artistas de los sótanos, que las artistas  tengan exposiciones retrospectivas individuales, que haya paridad en la dirección y en los patronatos de los museos y equipamientos culturales, más aún cuando la mayoría de los miembros de las plantillas, y del público, son mujeres.

En un lugar prioritaro debe atenderse a  cambiar la función del sistema educativo para que se incluya un pensamiento democrático e igualitario.

Asimismo, trabajamos a favor de la igualdad de oportunidades, por una difusión seria y profesional de todos estos temas en la prensa, radio, televisión, internet, etc. Queremos conseguir en PLATAFORMA A que las mujeres en los sectores directivos de la Cultura asuman estos objetivos y que los reclamen en todos aquellos lugares que puedan acceder.

La discriminación sistemática hace que las mujeres seamos menos valoradas en función del género y no por la calidad del trabajo o de nuestras aportaciones creativas e intelectuales a la sociedad. Lo cual conlleva invisibilidad, un menor reconocimiento, difusión y retribución por el trabajo realizado. Y esta discriminación se lleva a cabo desde las fases iniciales de profesionalización y de reconocimiento a la trayectoria en la concesión de becas, premios, ayudas y subvenciones de titularidad públicas.

Para paliar la asimetría existente se deben poner en marcha las siguientes medias:

-Incremento patrimonial de obras de artistas mujeres en las colecciones, los museos y los equipamientos culturales públicos.

-Recuperación y creación de archivos de artistas mujeres desde la modernidad.

-Fomento y ordenación del patrimonio artístico contemporáneo en términos paritarios, etc.

PLATAFORMA A aboga claramente por erradicar esta discriminación sexista que supone un problema fundamental en la política cultural de todo el sistema del arte.

PLATAFORMA A quiere expresar su gran inquietud y, con carácter de urgencia, demanda una respuesta contundente por parte de las administraciones ante la situación de profunda desigualdad que estamos viviendo.

La Ley 4/2005 en su artículo 25 punto 1 especifica que Las administraciones públicas vascas, en el ámbito de sus competencias, han de adoptar las medidas necesarias para evitar cualquier discriminación por razón de sexo y para promover un acceso y participación equilibrada de mujeres y hombres en todas las actividades culturales que se desarrollen en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Euskadi.”

Consideramos que, a pesar de esta expresión de intenciones, no se han producido cambios fundamentales en este respecto en los últimos 8 años, por lo que, en primer lugar expresamos nuestra preocupación por la falta de cambios desde la implantación de esta ley en las constituciones de órganos de gobierno en las diversas instituciones participadas con dinero público.

Asimismo, constatamos que en lo que se refiere a la adquisición de obras de arte para la integración de colecciones,  la paridad no se contempla en absoluto, limitándose en general  a meros gestos que perpetúan la desigualdad discriminatoria. Lo mismo ocurre con la programación de los centros, en la que es obvia la ausencia de mujeres tanto en exposiciones colectivas como sobre todo en individuales, impidiéndosenos con ello alcanzar estatus profesionales que se siguen reservando para el género masculino. No obstante, el caso más extremo sigue siendo el del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que de las 24 exposiciones individuales realizadas entre 2002 y 2012 no dedicó ninguna a una artista. El 100% de la programación durante el calendario del 2013 es masculino. El comité directivo y el patronato siguen incumpliendo la Ley 4/2005, de 18 de febrero, para la Igualdad de Mujeres y Hombres, que el gobierno vasco promulgó antes de la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, de obligado cumplimiento en el Estado español.

En el Museo Guggenheim Bilbao en la última década no ha programado ni una sola exposición individual de una artista. También hay que citar al  Centro Museo Artium, al Koldo Mitxelena y al Museo de San Telmo al igual que otras salas institucionales que tampoco cumplen las citadas leyes de igualdad.

Esto confirma  el hecho de que la Ley Orgánica para la Igualdad de Hombres y Mujeres, a pesar de estar implantada desde 2005, se incumple de forma sistemática en centros e instituciones con participación pública. No se ha exigido que los museos y centros de arte, como empresas, presenten y aprueben programas de igualdad, tanto internos como externos, en los que se refleje la aplicación de esta ley. Creemos que es necesario que tanto la sociedad como los responsables políticos sean conscientes de que la Ley de Igualdad es continuamente ignorada sin que su cumplimiento sea exigido por las instituciones competentes, y se pregunten cuáles son las razones y cuál es la educación social al respecto, puesto que parece asumido que la desigualdad no sólo debe ser natural, sino que no se exige el cumplimiento de las medidas aplicadas para erradicarla, ni el cumplimiento de las leyes ya aprobadas por todos.

Como se especifica en el punto 2 del artículo 25 de dicha ley, Las administraciones públicas vascas no podrán conceder ningún tipo de ayuda ni sus representantes podrán participar en calidad de tales en ninguna actividad cultural, incluidas las festivas, las artísticas, las deportivas y las realizadas en el ámbito de la normalización lingüística del euskera, que sea discriminatoria por razón de sexo.”

 Por ello exigimos el cumplimiento con carácter de urgencia de esta ley, que se tomen las medidas necesarias (supresión de apoyos públicos a quien no cumpla con la normativa, exigencia de responsabilidades, como está estipulado por ley) como paso necesario en el reconocimiento de la situación de injusticia a la que se enfrentan las mujeres en el ámbito del arte contemporáneo.

Por todo lo expresado, exigimos:

  • El cumplimiento de la legalidad aplicando criterios de igualdad y paridad a la hora de constituir la composición de los órganos de gobierno en centros e instituciones de arte y cultura.
  • La aplicación de esos mismos criterios a la hora de elaborar los presupuestos de compra de obras de arte y patrimonio para y con recursos públicos.
  • Igualmente, la aplicación de esos mismos criterios a las programaciones participadas con fondos públicos, de manera que sean efectivamente cumplidas las leyes en su totalidad con respecto a la presencia de las mujeres en las mismas.
  • Incorporar la igualdad como factor transversal en las programaciones y currículos académicos de los centros educativos de la Comunidad Autónoma de Euskasdi. Las cifras siguen demostrando que hay mucho trabajo que hacer para que las mujeres formemos parte del sistema del arte, lo constatamos en los libros de texto de la E.S.O., en las pruebas de Acceso a la Universidad y en las programaciones anuales de los museos cercanos. Dichos textos y programaciones evidencian que existe una clara resistencia al reconocimiento público de las mujeres.

Es preocupante que a muchas artistas y profesionales excelentes, con una sólida formación, no se les permita llegar a los espacios de legitimación debido a que los mundos de la decisión y del liderazgo continúan siendo masculinos, aunque hace años que el número de mujeres artistas en la universidad es superior al de hombres (en la Facultad de Bellas Artes la proporción es del 70% mujeres y el 30% hombres).

Las mujeres debemos estar presentes también para promover un cambio de valores en los imaginarios colectivos, transmitiendo discursos inéditos y maneras de pensar a las siguientes generaciones, en definitiva, generando referentes capaces de acabar con la inercia de un sistema de exclusiones dominado por una autoridad masculina que margina o convierte en tendencia ciertas prácticas y mantiene en la sombra a otras, a veces por incapacidad o ceguera para apreciar prácticas artísticas diferentes a las hegemónicas.

En resumen, solicitamos que las administraciones públicas pongan los medios para conseguir una participación equilibrada de mujeres y hombres en el campo de la cultura y el arte contemporáneos, para lo cual se debe incidir de una manera especial en los siguientes puntos:

EDUCACIÓN: cambiar los currículos para recuperar a mujeres olvidadas por la ‘historia oficial’ y generar referentes capaces de forjar nuevos imaginarios para el cambio de valores.

VISUALIZACIÓN: Velar por una verdadera paridad en las muestras, exposiciones, conferencias y colecciones de arte moderno y contemporánero. Que no se limiten al 8 de marzo porque es contraproducente juntar a muchas artistas pero sin estudiar la obra de ninguna de ellas en profundidad, lo que a corto plazo redunda en su perjucicio y para colmo justifica su ausencia en los once meses del año restantes.

PRESUPUESTOS: Vigilar que se cumpla la ley 4/2005 y, si no es así, que los centros y equipamientos financiados con dinero público sean sancionados económicamente, para lo cual se solicita transparencia  total en la gestión y asignación de recursos, que los centros de arte presenten los datos públicamente y declaren qué medidas tomarán en sus políticas y cuáles seran sus pasos a dar para conseguir que la igualdad se vaya implantando progresivamente en el terreno del arte y la cultura.

Para finalizar, hemos observado cierta evolución positiva de esta situación gracias al modelo de política cultural que puso en marcha el Centro Cultural Montehermoso Kulturunea entre los años 2007 y 2011. El Modelo Montehermoso es un claro referente que demuestra que es posible realizar una política cultural inclusiva y ganar en calidad, incorporando la igualdad como factor transversal en las programaciones de exposiciones, conferencias, conciertos, seminarios, etc. En otras palabras, no se trata de algo imposible o poco probable, sino de algo que se puede hacer y además con unos niveles de innovación y excelencia raramente alcanzables en lugares donde no se cumple la citada ley.

Es objetivo de la PLATAFORMA A insistir, apoyar y trabajar en relación con  asociaciones como Bulegoa Z/B, Erreakzioa-Reacción,  MAV, ptqkblogzine, wiki-historias.org, docemiradas.net, Fundación Trocóniz, entre otras, como foros válidos de reflexión y pensamiento en el ámbito del feminismo y las artes visuales, creando una estructura de vertebración  y de difusión para obtener una mayor visibilización. Y que sean  estas asociaciones, junto con otras expertas o expertos que persigan los mismos fines, órganos de consulta para las decisiones que afecten al sector de las artes visuales las que sean consultadas por la administración para crear un OBSERVATORIO DE LA IGUALDAD EN LA CULTURA que  observe y analice todos los datos con perspectiva de género y que se unan esfuerzos para trabajar de manera coordinada.